CRISIS DEL PORCINO BLANCO: CRECEN LOS CENSOS Y BAJAN LOS PRECIOS.
GRANADA HOY
El precio por kilo ha bajado de 1,27 euros
en 2014 a 0,90 en 2016. Según Araporc, la asociación mayoritaria en el
sector, los ganaderos pierden entre 10 y 15 euros por cada cerdo
sacrificado.
Esta crisis fue abordada ayer
en el Consejo de Ministros de Agricultura de la Unión Europea, en el que
el comisario Phil Hogan se mostró dispuesto a abrir un nuevo
almacenamiento privado y a establecer un observatorio del mercado de la
leche, que incluya también la carne de cerdo y de vacuno. Bruselas
plantea además aumentar las ayudas para cofinanciar proyectos de
promoción. Sin embargo , reconoció que hay pocos avances en la mejora
del comercio con Rusia pero se comprometió a estudiar una herramienta de
crédito a las exportaciones.
En cuanto a la situación del
sector, según datos de Araporc -asociación que representa al 95% del
sector en Andalucía- en la actualidad, los ganaderos están perdiendo
entre 10 y 15 euros -diferencia entre los costes y lo que cobran- por
cada cerdo sacrificado. Los precios medios han bajado desde 1,27 euros
por kilo en 2014 a 0,90 en 2016. El porcino en estos momentos no es
negocio. Y quizás por eso en la UE reducen censos.
A nivel
nacional, el porcino es el sector ganadero más importante en términos
económicos, con un nivel de facturación que ronda los 6.000 millones de
euros y que lo posiciona como primer productor europeo. Dentro de la
economía agraria española, el sector porcino representa más del 38% de
la producción final ganadera y el 14% de la producción final agraria,
siendo solamente superado por el sector de frutas y hortalizas.
Andalucía
cuenta en estos momentos con 12.267 explotaciones, de las cuales 6.290
son en extensivo y el resto de régimen intensivo, suponiendo un 14,4%
del total nacional. Somos la sexta región de España en censo pero la
cuarta en producción de carne, lo que se explica "por el significativo
movimiento de cerdo desde otras regiones para sacrificio, en el caso del
cerdo blanco", según datos de Araporc. El censo andaluz de ganado
porcino actual supera los dos millones de cabezas, 2.200.000 según la
última encuesta del Ministerio de Agricultura. En cualquier caso, en
Andalucía hay que diferenciar la situación del cerdo blanco, de la del
cerdo ibérico -unas 650.000 cabezas- que ya pasó su propia crisis y la
remedió con una drástica reducción de censos.
En estos momentos,
la situación del porcino blanco -del que en Andalucía tenemos alrededor
de 1.500.000 cabezas- refleja que "los ganaderos están vendiendo por
debajo de coste, con una pérdida media de 20 euros por cabeza", según el
director de Araporc, Pablo Aguirre, quien también explica que "el del
porcino es un sector bastante heterogéneo", lo que supone que "hay
variedad de costes de producción y de precio percibido por la venta de
los animales.
Según Aguirre, esta situación de crisis en el
porcino se explica por varias circunstancias: en primer lugar indica que
"el autoabastecimiento de porcino en España es del 157,7% (últimos
datos de 2014), por lo que el 43% de todo lo que se produce debe salir
de nuestras fronteras, bien sea para la UE o para terceros países". Y de
hecho, "a día de hoy va a la exportación casi el 50% de la carne que
se produce". Esto quiere decir que "para la industria es una necesidad
buscar compradores fuera de España y adaptarse a la fuerte competencia
en el libre mercado".
En segundo lugar, Pablo Aguirre se refiere
a la estructura de producción para explicar lo que ha pasado. "En los
últimos 15 años -subraya- se ha vivido una paulatina, y a veces
dramática, reducción en el número de explotaciones de ganado porcino,
ligada al incremento de tamaño de las existentes, lo que se ha
interpretado como un paso al frente en el dimensionamiento individual y
concentración de la producción. El 2014 fue el primer año en el que,
además de continuar con esta tendencia de concentración, se ha aumentado
el número de explotaciones de porcino, es decir, se han abierto más de
la que se han cerrado".
En cuanto a la producción en sí misma,
el director de Araporc señala "el importante incremento en la oferta de
cerdos vivos". Según sus datos, "en el 2014 aumentó un 4,98% respecto a
2013, llegando a superar los 43,5 millones de cabezas sacrificadas. En
2015, los datos arrojan un incremento de sacrificios de 2,9 millones de
cabezas, el 2015 se cerró sobre los 46,4 millones de cerdos producidos
en España".
El cuarto elemento que conforma la actual crisis de
precios es según Aguirre, la situación del consumo y el mercado ya que
-según explica- "pese a que el consumo de frescos está cambiando su
tendencia bajista y ha comenzado a incrementarse (gracias en parte a la
presión de márketing de los anuncios en televisión de Interporc), el
precio de la carne está bajando, tal y como lo está haciendo el petróleo
y las materias primas". "Sólo en la exportación es -según la fuente-
donde el sector porcino español está manteniendo la posición".
Los
datos de exportación muestran unos incrementos constantes en el volumen
de exportación. En 2014 crecieron un 5,33% para la UE y un +33% para
terceros países. Además, estos crecimientos se han mantenido en el 2015,
con un incremento de un 14% para la UE y de un 26% para terceros
países, lo que equivale a 1,2 millones de toneladas para la UE y casi
600.000 toneladas para los terceros países.
En definitiva, el
autentico problema es la pérdida de valor unitario de los productos
comercializados, tanto en mercados exteriores como en el mercado
interno. A este problema, según se queja Aguirre "no ha ayudado nada la
posición de los productores franceses antimercado libre, boicoteando los
productos españoles, y el desafortunado informe de la OMS identificando
el consumo de carnes rojas y productos transformados con la aparición
de cáncer de colon".
En cuanto a las opciones que hay para
mejorar el mercado, el director de Araporc cree que "la maquinaria de
incremento de producción que se ha puesto en marcha en España está
funcionando, con lo que a corto plazo la presión de la oferta se va a
mantener hasta que se puedan realizar los ajustes estructurales
necesarios. Esto es lento por lo que, por ahora, solo queda mirar hacia
el consumo y la exportación".
En lo que se refiere a la
exportación, Pablo Aguirre opina que "las esperanzas de mejora vienen
dadas por la posibilidad de apertura del mercado mexicano a la carne
cruda europea". En este sentido explica que "los informes de inspección
realizados en Europa por las autoridades mexicanas parecen haber sido
positivos, aunque la autorización se está retrasando".
Rusia
está también, por supuesto, en el punto de mira de los productores de
porcino pues en la actualidad hay un "doble embargo, político y
sanitario" que de aliviarse mejoraría la situación. "El objetivo con
Rusia es -según Aguirre- renegociar la regionalización de la Unión
Europea, obtener un nuevo certificado para la exportación y poder
comercializar con aquellos productos no sometidos al embargo político:
grasas, mantecas y despojos. Está en manos de las posibilidades de
negociación de la Comisión Europea con Rusia". El problema de la
regionalización es que Europa funciona en bloque y hay países con
peste porcina africana, lo que impide que se levante el veto sanitario
para países, como España, que están libres de ella.
China, "el gran productor e importador" es otra de las
esperanzas . "Su descenso en la producción -dice el director de Araporc-
podría provocar un aumento en las importaciones, sobre todo porque,
después de que EEUU firmara el acuerdo de libre comercio transpacífico
para contrarrestar la hegemonía de China en esos mercados, es fácil que
China necesite abastecerse de porcino y mire más hacia la UE que hacia
América".