IDEAL. JAEN
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El Parlamento Europeo solicita la inclusión de calorías en el etiquetado para luchar contra la obesidad
¿Sabemos cuánto engordan las bebidas alcohólicas? Según las encuestas
más recientes existe un desconocimiento bastante generalizado entre la
población. En plena batalla contra la obesidad, científicos y políticos
coinciden en la importancia de tomar cartas en el asunto.
El Parlamento Europeo (PE) pidió ayer que las bebidas alcohólicas incluyan en su etiquetado información sobre su contenido calórico e instó al Ejecutivo comunitario a presentar una propuesta a tal efecto, a más tardar en el 2016.
Una nuestra «estrategia europea en materia de alcohol» para reducir el consumo entre menores y advertir de los riesgos en la conducción y el embarazo. Pero los peligros para la salud van más allá, al no ser conscientes de las calorías que ingerimos a través de las bebidas espirituosas.
Pocos bebedores sociales saben que irse de cañas, supone 70 kcal cada vez que pedimos en la barra una cerveza o un vaso pequeño de vino. Y una noche de copas puede no ser nada saludable a razón de 140 kcal por cada combinado, sin incluir el refresco. Con él ascendería hasta las 244 kcal.
Los expertos denuncian que no existe ninguna razón por la que las calorías del alcohol no se especifiquen en las etiquetas de las botellas, como se exige al resto de alimentos. Esta propuesta busca que en lugar de centímetros cúbicos se ofrezca la medida de la bebida en calorías que nos aportan una copa de vino, un botellín de cerveza o un chupito. Una valiosa y útil información para concienciar a la sociedad sobre el impacto que tienen en el sobrepeso y la obesidad.
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Pocos bebedores sociales saben que irse de cañas, supone 70 kcal cada vez que pedimos en la barra una cerveza o un vaso pequeño de vino. Y una noche de copas puede no ser nada saludable a razón de 140 kcal por cada combinado, sin incluir el refresco. Con él ascendería hasta las 244 kcal.
Los expertos denuncian que no existe ninguna razón por la que las calorías del alcohol no se especifiquen en las etiquetas de las botellas, como se exige al resto de alimentos. Esta propuesta busca que en lugar de centímetros cúbicos se ofrezca la medida de la bebida en calorías que nos aportan una copa de vino, un botellín de cerveza o un chupito. Una valiosa y útil información para concienciar a la sociedad sobre el impacto que tienen en el sobrepeso y la obesidad.