
La incidencia de la gripe en España ha aumentado un 73% en la
última semana y se sitúa en 139,3 casos por cada 100.000 habitantes,
según los últimos datos de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica
del Instituto de Salud Carlos III, que muestran una actividad en ascenso
del virus una semana después del inicio de la onda epidémica de este
año.
El informe semanal del Sistema de Vigilancia de la Gripe
relativo a la semana del 25 al 31 de enero muestra una evolución
creciente de la actividad gripal después de que la semana anterior se
alcanzaran los 80,1 casos por 100.000 habitantes y se superara el umbral
basal establecido para esta temporada (57,81 casos por 100.000
habitantes). Las tasas de incidencia de gripe superan esta semana el
umbral basal en cinco redes centinela (Aragón, Baleares, Ceuta, Galicia y
Melilla), después de que en anteriores semanas ya lo hicieran
Andalucía, Canarias, Cantabria, Cataluña, Extremadura, Madrid, La Rioja,
Asturias, Castilla y León, Navarra y País Vasco.
Llega así uno
de los picos gripales más fuertes del año. Recientemente se puso de
manfiesto que Siete de cada diez andaluces (73%) afirman padecer algún
resfriado o gripe al menos una vez al año; más de la mitad (53,5%) lo
contrae entre una o dos veces y uno de cada cinco (19,5%), tres o más
veces anualmente. Este es uno de los datos que revela un estudio sobre
percepción y hábitos de la población española en torno al resfriado y la
gripe, elaborado por Cinfa y que cuenta con el aval de la Sociedad
Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen).
La
investigación se ha basado en un cuestionario online sobre una muestra
representativa de más de 3.000 mujeres y hombres de nuestro país, de
entre 18 y 64 años. Según este análisis, el resfriado y la gripe
constituyen dos de las enfermedades infecciosas más comunes en los
hogares españoles. Castilla y León (82%), Aragón (80,2%), Baleares y
Cantabria (80,1% en ambos casos) son las regiones que más sufren estas
enfermedades, siendo los canarios quienes menos las padecen (63,8%). El
invierno y los cambios estacionales son las épocas del año en las que la
población andaluza suele resfriarse con mayor frecuencia (40,2% y 28%
respectivamente). Concretamente, las principales causas por las que los
ciudadanos de esta región creen contraer el resfriado común o la gripe
son: los cambios bruscos de temperatura (62,5%), por contagio en el
entorno familiar (30,4%), por encontrarse bajos de defensas (22,1%) o
por el frío (15,4%).
En muchas ocasiones gripe y resfriado se confunden, al presentar
algunos síntomas similares. Concretamente, dos de cada tres andaluces
(67,7%) consideran acertadamente que la fiebre alta es el síntoma clave
que determina que se trata de una gripe y no de un resfriado. A este le
siguen otros síntomas distintivos como los dolores musculares (42,8%),
cansancio y malestar (32,1%) y escalofríos (16,4%), que aparecen
únicamente durante un proceso gripal. "La principal diferencia que
podemos detectar es que los resfriados cursan sin producir fiebre alta,
mientras que en los procesos gripales es normal la aparición de
episodios febriles, que llegan incluso a oscilar entre los 38ºC y 40ºC, y
que pueden dar origen a situaciones de mayor gravedad", aclara la
doctora Aurora Garre, experta del Departamento Médico de Cinfa.