1 Desenreda antes de empezar: Hazlo en seco y con un cepillo de cerdas naturales. No empieces nunca de la raiz a las puntas. Desenrada estas últimas primero y ve subiendo poco a poco.
2 Mojalo bien: Tienes que meter el cabello bajo el grifo y dejar que se empape mucho antes de poner el champú.
3 Aplicar tamaño de una avellana de champú. Y no lo hagas directamente sobre el pelo, sino en las palmas de tus manos para distibuirlo mejor.
4 Solo en las raices, no en las puntas. Los tensioactivos del champú funcionan como imanes de los residuos, que están situados en el cuero cabelludo. Céntrate ahí.
5 No frotes jamas. La fricción causa daños en la estructura de las fibras. Lo mejor es un masaje suave.
6 No irrites el cuero cabelludo. Hay que tratarlo con mucho cuidado para no alterarlo. Si te dexcedes manipulándolo podrías acabar con caspa o incluso heridas. No se trata de erradicar los lípidos del cabello, que son los que dan el brillo, solo de eliminar la sucesidad.
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