miércoles, 30 de marzo de 2016

CONSEJOS PARA NO HACER SUFRIR A LOS PIES MÁS DE LA CUENTA.

SALÚD

Pies descalzos entre los nazarenos de la Paz, en Sevilla.
Las personas que participan o asisten a las procesiones de Semana Santa realizan un esfuerzo fuera de lo habitual por el que la salud de pies sufre sus consecuencias. "Desde el Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía recomendamos ciertas prácticas saludables tanto los días previos, como durante las procesiones así como las jornadas posteriores a la participación en la Semana Santa", señala el podólogo y secretario de la Institución colegial, Antonio Guerrero.

Durante los días previos, es importante comprar el calzado y acomodarlo a los pies para no estrenarlo en el momento de inicio de las procesiones, es preferible que sea de suela flexible, gruesa y antideslizante, sujeto al empeine, con contrafuerte y puntera ancha; el tacón no debe superar los 4 y 2 centímetros en mujeres y hombres, respectivamente; así como lavar los pies sin baños prolongados y secarlos muy bien; cortar las uñas rectas; mantener la piel hidratada y visitar la consulta del podólogo o podóloga ante cualquier duda para detectar posibles alteraciones y prevenir riesgos. La participación en procesiones y la asistencia como público exige estar mucho tiempo de pie. "Es necesario tener precaución con las superficies irregulares y en los casos de paradas prolongadas, los podólogos recomendamos cambiar alternativamente la pierna de apoyo, realizar movimientos giratorios con cada pie y evitar costuras que puedan provocar roces y en consecuencia, ampollas o flictenas", explica el secretario del Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía.


Tras las procesiones, los pies pueden recuperarse en una sola noche. Los podólogos aconsejan observarlos minuciosamente, también el calzado, para comprobar posibles alteraciones. Baños de contraste con agua fría y caliente así como colocar los pies en alto y masajear desde los dedos hacia el talón, son algunas prácticas recomendables para aliviar los pies hinchados. En el caso de ampollas, Antonio Guerrero subraya la importancia de no abrirla, limpiar con antiséptico, cubrir con gasa y consultar al podólogo o podóloga. "El dolor de pies no debe ignorarse y solo un profesional sanitario de la podología colegiado está capacitado para tratarlos, diagnosticar, prescribir e intervenir", matiza Guerrero.

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